INTERVENCIÓN PSICOLOGÍCA

15.10.2020

   Principios éticos en la intervención psicológica.

Todos los esfuerzos por intentar ayudar a las personas a cambiar y todas aquellas actividades ejecutadas por los profesionales en salud mental, se guían de una serie de principios que protegen el bienestar de los pacientes (Gotlib, 2003). Dicho en otras palabras, todas aquellas actividades, esfuerzos y técnicas que empleamos durante una intervención se rigen por una serie de principios o criterios que protegen el bienestar e interés de paciente.

Por ende se expondrán algunos de dichos principios de los cales el psicólogo clínico debe tener en cuenta a la hora de realizar una intervención.

Según (Gotlib, 2003), todos aquellos participantes de cualquier proceso de intervención psicológica, está en el derecho de estar bien informado de dicho proceso antes de participar, es decir, tienen derecho a un consentimiento informado, así como la libertad de tomar la terapia, continuar con ella y abandonarla, por ende los profesionales en la salud mental deben brindar todo la información a sus pacientes sobre las características y parámetros de la intervención antes de iniciar con la misma así como expresar lo que se puede esperar que suceda durante el proceso de intervención.

Para nadie es un secreto que como parte de una intervención es posible que los pacientes tiendan a revelar algunos de sus secretos más íntimos o privados, así como también preocupaciones de todo tipo, entre otras cosas.

Por ende Smith Bell (1994), sostiene toda información brindada durante el proceso de intervención psicología requiere de la seguridad, privacidad y confidencialidad y así mismo que toda información revelada durante dicho proceso debe recibir un trato adecuado con respeto y sobre todo será privada. Dicho en otras palabras, todo psicólogo o profesional de la salud mental debe asegurarse de mantener la información brindada por parte del paciente y lo que se revela en la terapia debe mantenerse entre el mismo y el profesional en salud mental y permanecer en total privacidad.

Por otra parte para Fine, Overholser (1990), establece que los profesionales en la salud mental se encuentran obligados a definir cada una de sus áreas de competencia y experiencia y a laborar dentro de las mismas. Lo dicho hasta aquí supone que ningún terapeuta está en la disposición de brindar u ofrecer servicios que no se encuentren dentro de su área de competencia.

Además Pope, Sonne & Holroyd (1993), sostienen que ningún profesional de la salud mental puede involucrarse con sus clientes en otro tipo de relación más allá de la relación terapéutica. Es decir las relaciones de tipo amistosas de negocios u otras con el cliente no son éticamente permitidas, cabe aclarar que es más importante aún la prohibición que incurre en los psicólogos de tener contacto o relaciones íntimas con los clientes.

Para concluir podemos inferir que todo individuo que requiere y busca de servicios o atención psicológica, tiene el derecho de mantener sus libertades fundatales, como lo son el dejar el tratamiento en el momento en que éste lo desee, información completa del tratamiento, confidencialidad de la información brindada, entre otras y asi mismo de participar en un escenario que no se imponga al cumplimiento de dichas libertades.

   Características de la intervención

En cuanto a la psicología clínica y las intervenciones de la misma, se procederán a exponer las tres (3) principales directrices por la que se caracteriza y se debe tener en cuenta a la hora de realizar la misma (Gotlib, 2003), las cuales son:

1. Propósito de la intervención: Según Kanfer & Goldstein (1991) afirmaban que el primer paso para realizar un proceso de intervención es el establecer unas metas u objetivos que vayan dirigidos a los resultados que se pretenden obtener del mismo, pues de lo contrario se vería afectado y casi imposible proseguir con el proceso si no se cuenta con el fin u objetivo de realizar el mismo.

2. El proceso de la intervención: Para Lazarus (1991), para lograr llevar a cabo un correcto proceso de intervención es necesario que una vez trazados los objetivos de este se establezcan los pasos, técnicas y demás que se requieren para alcanzar los mismos.

3. Momento de la intervención: Para Ricardo Muñoz (2002), es muy importante tener en cuenta que antes de iniciar cualquier proceso de intervención psicología tener total y plena seguridad de la existencia de un problema, por ende se podría decir que el momento más apropiado para realizar dicho proceso es cuando el paciente corre un riesgo sumamente alto de desarrollar un problema o presenta indicios de uno severo.

   Promoción y prevención

Estas son las primeros dos grandes categorías del proceso de intervención, las cuales consisten en la promoción del comportamiento positivo y la salud y la prevención de los problemas y trastornos mentales (Gotlib, 2003).

Figura 1. Modelo secuencial de promoción, prevención y tratamiento como intervención en la psicología clínica. [Figura]. Por Bruce, E. & Gotlib, I. (2003).

A continuación se expondrán de manera breve los respectivos conceptos de dichas categorías.

Enfoque promoción: Ésta según Overholser (1990), se caracteriza por considerar la necesidad de la promoción y las intervenciones preventivas, en otras palabras, esta se encarga de potencial los factores de protección con el fin de ayudar a mejorar la salud de manera positiva.

Enfoque de prevención: Coie et al (2000), afirmaba que es necesario el conocimiento de los factores de protección y riesgo a fin de utilizar los mismos para asi desarrollar intervenciones preventivas que disminuyan las diversas adversidades que provocan la exposición al riesgo y así se incrementen los efectos positivos de los factores de protección.

   La psicoterapia como tratamiento.

La mayoría de los psicólogos del área clínica participan una amplia variedad de formas de intervención optando un gran porcentaje por la psicoterapia con individuos, familias o grupos.

Según Davison & Neale. (1998), La interacción humana única entre dos personas es la base todos los modelos terapéuticos, durante dicha interacción un profesional en el área de la salud mental capacitado y certificado intenta ayudar a un paciente a sentir, pensar o comportarse de forma distinta, así mismo sostienen que las interacciones verbales y no verbales entre el profesional y el paciente y la relación única que establecen los mismos, son elementos claves para facilitar el cambio en el paciente.

Para (Gotlib, 2003), la relación que se dan entre un profesional y un paciente se debe caracterizar por el respecto la confianza y la confidencialidad, es decir, que dentro de este contexto la relación de un profesional y un paciente debe ser estrictamente regida por dichas características.

Por otro lado el psiquiatra Jerome Frank (1982), propuso cuatro (4) características de una relación entre terapeuta y paciente más comunes en las psicoterapias, por ende se expondrán a continuación:

· Relación terapéutica altamente emocional y privada.

· Un contexto adecuado para la relación que se cree está promoviendo la curación de los problemas psicológicos.

· Se debe contar con una teoría o serie de principios que brinden una explicación razonable de los problemas que presenta el paciente y así mismo de los procedimientos utilizados en la terapia.

· Se debe contar con un conjunto de procedimientos de manera que tanto el profesional como el paciente crean que es la forma de solucionar dicho problema y reestablecer la salud psicológica del mismo.

Aportes realizados por el psicólogo Ken Howard. (1993), ha propuesto un conjunto o modelo de 3 etapas o fases en el proceso psicoterapéutico, este consiste en un mejoramiento paulatino progresivo del bienestar subjetivo del paciente, así mismo del funcionamiento de la vida del mismo y la disminución de síntomas psicológicos. Una vez aclarado esto se procederá a exponer las fases de la psicoterapia propuestas por dicho psicólogo.

Remoralización: Howard (1993) describe esta fase como un estado en donde los pacientes son conscientes de que no lograron cumplir sus propias expectativas o las de otros o de ser poco capaces de afrontar algún tipo de problema inevitable.

Remedio: Consiste en la resolución de los problemas actuales de la vida del paciente y de los síntomas del mismo, el tratamiento se debe interesar en la potenciación de habilidades para ayudar a alentar al paciente a que haga efectivas dichas habilidades.

Rehabilitación: Esta fase se concentra en el des-aprendizaje de patrones inadaptados, antiguos y problemáticos y así mismo en el hecho de establecer nuevas y diversas maneras de lidiar con los diferentes aspectos del yo de la vida.

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